La medida establece controles sobre los plásticos de un solo uso y los envases de foam, cuya producción, importación, comercialización y consumo quedarán prohibidos en distintas etapas y fases a partir del año 2026, salvo aquellos que cuenten con aditivos biodegradables certificados, fomentando así alternativas sostenibles.
La promulgación de la ley estableció un plazo seis a 12 meses, contados a partir de ese 15 de diciembre, para que quede totalmente prohibida a los establecimientos comerciales la entrega gratuita de bolsas o fundas plásticas de un solo uso.














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