El Día Mundial de la Salud Mental se conmemora el 10 de octubre de cada año desde 1992. Es una iniciativa de la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH, por su sigla en inglés) instaurada para generar conciencia y sensibilizar a escala planetaria sobre la necesidad de reducir el estigma, mejorar el conocimiento de la población sobre el tema y presionar a los gobiernos para que adopten políticas públicas inclusivas.
La WFMH sugiere cada año un tema, pero otras entidades homogéneas adoptan enfoques diferentes. Para 2026, el lema elegido ha sido “Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambios reales”.
La elección obedece al criterio de que una persona que ha padecido un problema de salud mental, así como sus familiares y cuidadores, pueden aportar sugerencias más apegadas a las necesidades reales.
La Federación entiende que quienes han pasado por crisis, constantes consultas médicas, prolongado uso de psicofármacos, internamientos y años de terapias, conocen mucho mejor las barreras que hay en las salas de espera, cuáles palabras de un profesional ayudaron y las que dolieron, o qué servicio sonaba bien sobre el papel y fracasó en la práctica.

Aquí aplica perfectamente el refrán de que “el corazón de la auyama sólo lo conoce el cuchillo”. Escuchar a quienes han vivido las debilidades de ese sistema excluyente y en algunos casos deshumanizado es la manera más directa de saber qué y cómo cambiar con información de primera mano.
Y otra vez con el tema elegido se pone el foco en un anhelo pendiente: La desinstitucionalización de los servicios de salud mental y su sustitución por una atención con enfoque comunitario.
Según cifras aportadas con ocasión de la fecha conmemorativa, solo alrededor del 9% de los países ha completado la transición desde un modelo basado en instituciones a uno comunitario y cerca del 53% sigue en las primeras fases de su aplicación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha asociado las instituciones, incluidos los hospitales psiquiátricos, con el aislamiento, deshumanización de servicios, atención de baja calidad y vulneraciones de derechos.
En España, en cambio, el lema asumido ha sido “Haz match con tu salud mental”.





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