Aseguran que el cierre de las principales vías, sin rutas alternativas, está afectando sus ventas y temen irse a la quiebra si no se busca una solución.
BOCA CHICA, República Dominicana. — Comerciantes establecidos en el Malecón de Andrés, municipio de Boca Chica, expresaron su preocupación por la lentitud de los trabajos que ejecuta el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), situación que, según denuncian, está afectando considerablemente la actividad comercial de la zona.
Los afectados señalan que el cierre de las principales calles, sin que se habiliten vías alternativas adecuadas para facilitar el acceso de clientes y visitantes, ha provocado dificultades para llegar a los establecimientos, disminuyendo sus ventas y comprometiendo la estabilidad económica de numerosos negocios.
Los comerciantes advierten que, de mantenerse esta situación sin una solución oportuna, muchos podrían verse obligados a cerrar sus puertas, con las consecuentes pérdidas de empleos y el impacto negativo para las familias que dependen de estas actividades comerciales.
Ante este panorama, hacen un llamado a INAPA y a las autoridades competentes para que revisen el ritmo de ejecución de los trabajos, informen sobre el cronograma previsto y coordinen medidas que permitan mantener el acceso a los comercios durante el desarrollo de la obra.
Entre las alternativas planteadas figuran la habilitación de rutas provisionales, una mejor señalización, la coordinación de los cierres por etapas y la agilización de las labores, siempre que las condiciones técnicas y de seguridad lo permitan.
Los comerciantes reconocen la importancia de las obras de infraestructura para el municipio, pero consideran necesario que su ejecución tome en cuenta la realidad económica de quienes trabajan en el área y dependen del movimiento diario de clientes.
«No podemos esperar a que los negocios quiebren para buscar una solución», es el reclamo que resume la preocupación expresada por los afectados, quienes esperan una respuesta concreta de las instituciones responsables.
Los comerciantes insisten en que su petición no busca detener el desarrollo de Boca Chica, sino encontrar un equilibrio entre la ejecución de los trabajos y la protección de las fuentes de empleo y sustento de las familias de Andrés.
Mientras avanzan las labores, esperan que las autoridades establezcan medidas inmediatas que reduzcan las pérdidas y permitan que el comercio local continúe operando en condiciones razonables.










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